Membresía · $47 USD al mes
Da igual si arrancas desde cero o si llevas años entendiendo sin hablar: aquí abres la boca en la lección uno. Y cada lección termina contigo grabando tu voz.
El problema
Si ves series con subtítulos en español —o si ya te los quitaste—, da lo mismo: en una conversación de verdad la lengua se te traba igual.
Si te sabes la gramática, o si no has visto una regla en tu vida, el resultado es el mismo: en el momento exacto la palabra no aparece. Aquí la gramática se aplica hablando, no se estudia en teoría.
Si practicas solo, nadie te corrige la pronunciación a tiempo y el error se te queda pegado.
Por eso esto no es un curso para estudiar inglés. Es para hablarlo.
El método
Nada de semanas de teoría antes de abrir la boca. Lo que aprendes lo aplicas hablando ese mismo día, y la regla llega después, cuando la frase ya te sale sola.
Escuchas una frase real, la repites en voz alta y la ajustas. La explicación viene al final, cuando ya te suena natural.
Aprendes bloques completos que se usan tal cual. Dejas de armar oraciones desde cero mientras la otra persona espera.
Cada lección cierra con un audio tuyo. Incomoda las primeras dos veces; después es el mejor termómetro que tienes.
Temario
Cada uno se apoya en el anterior. Empiezas presentándote y terminas hablando tres minutos sin parar.
Tu primera semana. Lo mínimo para sostener una conversación básica, aunque partas de cero.
El inglés que de verdad usas: pedir, contar tu rutina, preguntar.
Sostener el ida y vuelta: opinar, contar, discrepar sin quedarte callado.
Hablar seguido, con ritmo, y salir adelante cuando no sabes la palabra.
Quién enseña
Rachel nació en Montreal, de padres colombianos. En casa le enseñaron español como lengua materna; afuera creció con el inglés y el francés, los dos nativos. Vive entre tres idiomas todos los días.
Por eso sabe exactamente dónde se te traba: no aprendió inglés en un libro, lo aprendió cruzando de un idioma a otro. Y te lo explica en español, así que nunca te quedas por fuera.
Preguntas
No. Puedes empezar desde cero. Al entrar llenas un formulario corto de nivelación para saber en qué punto estás hoy.
De ahí depende qué tan rápido avanzas: no es lo mismo alguien que ya se sabe palabras y quiere pulir la pronunciación, que alguien que arranca de ceros. Los dos caben aquí, y los dos empiezan hablando desde la primera lección.
Quince minutos. Las lecciones son cortas a propósito: es mejor hablar todos los días un rato que dos horas el domingo.
La membresía es a tu ritmo, sin horarios. Si quieres clases 1-a-1 con Rachel, existe un plan personalizado aparte que se ofrece al terminar tu compra.
Sí, cuando quieras. Tienes 7 días de garantía: si en esa primera semana ves que no es para ti, escribes a [email protected] y te devolvemos el primer mes completo.
Pasados los 7 días sigues pudiendo cancelar cuando quieras, tú mismo desde tu portal. No hay permanencia ni penalización por salir — lo único es que el primer mes ya no se reembolsa.